viernes, 29 de enero de 2010

Una pequeña duda... Que Darwin nunca respondió


Si el universo se formó a partir del Big Bang, y el hombre desciende del mono...

¿De donde vino el espacio para el universo?

¿De donde vino la materia?

¿De donde vinieron las leyes del universo (gravedad, inercia, etc)?

¿Cómo pudo la materia llegar a estar tan perfectamente organizada?

¿De donde vino la energía para hacer que todo esté organizado?

¿Donde cuando, porqué y como se originó la vida a partir de materia muerta?

¿Dónde, cuando, porqué y como aprendió la vida a reproducirse por sí misma?

¿De qué manera se reprodujo la primera célula con capacidad de reproducción sexual?

¿Cómo pueden las mutaciones (recombinación de código genético) crear variedades nuevas mejoradas?
(recombinando letras del español jamás producirá libros chinos)

¿Cuando, donde, porqué y como las plantas unicelulares llegaron a ser multicelulares?

¿Dónde están los intermediarios bi o tricélulares?

¿Cómo evolucionó el globo ocular?

¿Qué evolucionó primero los órganos o la necesidad de tenerlos?

¿Porqué siempre que se explota un edificio hay desorden y destrucción y nunca orden e ingeniería?

¿Dónde están las millones de evidencias que debieran existir para demostrar la evolución de una especie a otra a partir de millones de años?.......

¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?


La evolución es una religión muy particular. No tiene cielo ni infierno, no tiene profetas, no tiene ley, solo tiene teorías y razonamientos cerrados... y nada de esperanza. La realidad es que un día morirás y una vez que atravieses por la puerta de la muerte no habrá teorías, ni monos ni lianas que te ayuden a explicarte. Un día deberás rendir cuenta ante Quien te dio la vida, te regaló el aire, tu cuerpo, las oportunidades y te habló muchas veces para que te dieras cuenta de la eternidad.

Ese Día del Juicio se presentarán varios testigos que acusarán a los ateos.

Primero se presentará LA CREACIÓN y presentará todas las evidencias "porque las cosas invisibles de Dios su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles desde la creación, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Ro. 1:20). Luego se presentará un testigo que está en el interior de cada ser humano: LA CONCIENCIA allí Dios sacará a la luz todo lo oculto, todos los secretos del corazón (Ro.1:14-16). E inmediatamente después aparecerá un tercero, que atestiguará contra el pecador: LA LEY perfecta de Dios. Cada mandamiento resonará ante la presencia del acusado:

1- Amarás al Señor con todo tu corazón, tu alma, mente y fuerzas. 2- No te harás imágenes, no te postrarás ante ellas, ni las honrarás. 3-No tomarás el nombre de tu Dios en vano. 4-Guardarás el día de reposo. 5-Honra a tu padre y a tu madre. 6-No matarás. 7- No adulterarás. 8-No hurtarás. 9-No dirás falso testimonio. 10-No codiciarás ni la mujer ni los bienes de tu prójimo.

Antes que te presente otro testigo... ¿Cómo te parece que te irá con LA LEY DE DIOS? El Señor evaluará no solo lo externo sino las intenciones del corazón.¿Puedes decir que jamás has mentido, robado, usado el nombre de Dios a la ligera? Muchos dicen que no han matan ni una mosca, pero Jesús dijo "En la ley dice NO MATARÁS pero yo les digo que cualquiera que se enoja con su prójimo o lo insulta queda expuesto al infierno de fuego" ¿Puedes decir que nunca te has enojado con alguien ni has insultado a tu prójimo?.

Pero luego se acercará el testigo mayor: JESUCRISTO quien Hoy es el Salvador, pero entonces será el juez de los pecadores.

Si tu conciencia es sensible, te habrás dado cuenta que el lugar que todos merecemos, es el infierno (donde hay lloro y crujir de dientes, confusión perpetua, y tormento eterno). Pero Dios no quiere que vayas a ese lugar y por eso trazó un plan perfecto para salvar. Este PLAN exige que un inocente (que nunca haya cometido un solo pecado) se ofrezca voluntariamente para recibir el castigo de los pecadores. El Único que reunía esas condiciones era Dios mismo y por ello Él vino a la tierra. Jesús es Dios quien a los 33 años murió en la cruz derramando su preciosa sangre por nosotros. Él fue sepultado y resucitó al tercer día y hoy puede salvar. Para ser salvo debes arrepentirte de tus pecados, pedirle a Él misericordia, rogarle que su sangre te limpie y te de una nueva vida. Debes dejar junto a esa cruz los pecados pasados, los vicios y lo que te está llevando a la condenación. Debes cambiar de camino. Hazlo pronto. Él te dará una nueva vida. Él no quiere ser un testigo contra tuyo sino tu Abogado.

lunes, 9 de noviembre de 2009

viernes, 30 de octubre de 2009

GUITARRISTA DE KORN SE CONVIERTE AL EVANGELIO

El testimonio de un ex-rockero.

lunes, 21 de setiembre de 2009

"¿Cual es mi secreto? Mi secreto es que él me encontró en un charco de vómito". Un testimonio impactante



Ve y escucha el testimonio, reproduciendo el video.
"¿Cual es mi secreto? Mi secreto es que él me encontró en un charco de vómito". Un testimonio impactante

martes, 15 de setiembre de 2009

EL ESPEJO


El espejo
Alfredo dudó antes de mirarse al espejo. Tenía miedo de descubrir lo que éste le mostraría.

Tres horas antes, había tenido un accidente en su bicicleta. La horquilla se había cortado, y el peso que cargaba en sus espaldas provocó que estampara la cara contra el asfalto. El almanaque marcaba: jueves, Semana Santa, 1993. El lugar tenía un olor particular, era el Hospital de Emergencias de Rosario (Santa Fe). Sin embargo, el muchacho no sentía dolor, pues estaba en estado de shock, pero al palpar su cara pensó "es como tocar algodón".

Allí estaba, sentado en un banco del Hospital. De pronto, sintió la necesidad de ir al baño, pero algo le hizo dudar, pues debería enfrentarse a lo que revelaría su estado: EL ESPEJO. Se acercó con paso vacilante y miró frente a sí la imagen de su cara: la tenía destrozada, hinchada, con moretones, golpes y sangre. En ese momento el muchacho se vio como un monstruo y empezó a llorar pues realmente se vio tal cual había quedado...

Antes de seguir con el relato quisiera que te miraras en un espejo, para que te evalúes en la condición en que estás. Me refiero al espejo de la Ley de Dios, o si lo quieres mas claro: los 10 mandamientos. Ellos nos presentan el nivel que Dios exige para entrar al cielo: no mentir jamás, no robar (ni siquiera un alfiler), no tener sexo antes del matrimonio (ni siquiera en los pensamientos), no matar (lo que incluye no enojarse con el prójimo), obedecer y honrar a tus padres, no usar el nombre de Dios impropiamente (usar el nombre de Dios, Señor, o Jesús en lugar de una maldición). Te darás cuenta que todos nos hemos estrellado contra la Ley de Dios y la imagen que nos devuelve el espejo de Su Palabra es "herida, hinchazón y podrida llaga". Y Dios dice "¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios?. No os engañéis. Ni los deshonestos, ni los idólatras (los que adoran imágenes), ni los adúlteros (los que tiene sexo antes o fuera del matrimonio), ni los afeminados, ni los sodomitas (homosexuales), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes (los que dicen malas palabras), ni los maleantes (los estafadores), heredarán el reino de Dios" (1ª Corintios 6:9-10).

Mientras Alfredo estaba allí trajeron un muchacho en camilla, cuya pierna había quedado casi seccionada por una motosierra. El joven entró cantando, haciendo bromas, diciendo piropos a las enfermeras, y hasta pedía al médico que cortara la pierna pues tenía una de repuesto.

Una enfermera mirando el asombro de Alfredo explicó que ese era el efecto de la morfina, por eso no sentía dolor y deliraba. Pusieron la camilla justo frente a Alfredo... El recién llegado miró la cara del joven y le zampó "-vos sí que estás mal ¿ehhh?". Alfredo hizo silencio por respeto a lo que veía, pero pensó "¡¡¡eso lo decís porque todavía no te has mirado en el espejo!!!". El muchacho pasó luego de la euforia a la desesperación. Al poco tiempo de entrar a una sala, comenzó a gemir, a gritar desesperadamente, a pedir por su mamá, y a pedir perdón por todos los pecados que había hecho...

Esta es una buena ilustración de la vida de miles y miles de jóvenes que están como el joven de la camilla. Ellos viven adormecidos por sus pecados, tienen relaciones sexuales antes del matrimonio, mienten, son desobedientes a los padres, no quieren hablar de Dios y viven la vida loca; se divierten y se ríen; fuman y viven de festichola en festichola ¿sabes porqué? ¡¡¡porque no se han visto en el espejo!!!. Pero llegará el día, si no hacen algo al respecto, en que gemirán por la eternidad debido a sus pecados, por las oportunidades perdidas, y pedirán perdón. Pero será demasiado tarde, porque estarán en la condenación eterna; sí... en el infierno de fuego.

Alfredo al verse así en el espejo lloró, pero hizo algo al respecto. Se puso en las manos de un médico. De la misma manera cuando somos enfrentados ante el espejo de su Palabra nos vemos tal cual Dios nos ve, y si somos sensibles a esta visión podremos buscar al Médico Divino. Él, como NOS AMA, ha establecido un plan de salvación. Él nos muestra el espejo pero también nos da el remedio. El plan de Dios es que un inocente, un hombre sin pecado, muera en lugar del pecador, y derrame su sangre. Pero como podrás confirmarlo no existe esa persona en la tierra. Pues todos llevamos desde que nacemos la imagen desagradable de nuestros pecados. TODOS SOMOS PECADORES. El único que podía ocupar ese lugar es Dios mismo. Y por eso vino y nació de la virgen María y un día murió en la cruz, derramando su sangre. Allí Jesús (Dios hecho hombre) cargó los pecados de Alfredo, mis pecados y los tuyos; mi fealdad y la fealdad moral que sentís al leer este folleto.

Jesús recibió el castigo que merecíamos nosotros. Él murió, fue sepultado y resucitó de entre los muertos. El Señor pide que al verte como estás te arrepientas de tus pecados, le agradezcas lo que Él hizo por amor y te entregues sin condiciones. Y tendrás la nueva vida que Él te ofrece. ¿Estás en la camilla? Detente, mírate en el espejo y no sigas por ese camino. La salvación está muy cerca, mas cerca de lo que piensas. Busca a Dios.... búscale y le encontrarás.

lunes, 10 de agosto de 2009

Mas tarde no abrá ajustes (2) El llamado de Dios.



Si usted tiene valor suficiente para enfrentar esta situación, hará un esfuerzo para hacer algo para su bienestar espiritual. Para ayudarle en su búsqueda para la salvación, le señalamos cinco pasos importantes:

PRIMERO.- Usted tiene que estar enteramente convencido por sí mismo que es un pecador y que es completamente incapaz de hacer algo para merecer su propia salvación. “Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios” (Rom. 3:23).

SEGUNDO.- Arrepiéntase, y vuelva a Dios el corazón contrito y humillado por todos sus pecados. “Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Luc. 13:3).

TERCERO.- Confiese a Dios que usted es un pecador necesitado de salvación y pídale a El que le reciba y que escriba su nombre en el libro de la vida por amor a Jesucristo, Su palabra dice: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. (1 Juan 1:9). “El que a mi viene, no le echo fuera” (Juan 6:37).

CUARTO.- Crea que Jesucristo murió en su lugar para que usted pueda tener vida eterna. Ahora, si su arrepentimiento y sumisión son completos, no vacile en recibirle como su Señor y Salvador con fe verdadera y darle las gracias por la salvación. En el acto, el Espíritu de Cristo dará testimonio de que usted ha renacido. Usted ha respondido a sus condiciones y es tan seguro como el pueblo de Israel cuando el ángel de la muerte vio la sangre y pasó sobre ellos (Éxodo 12). Pero recuerde, que una simple aceptación mental de las verdades aquí presentadas no sustituirá una sumisión genuina de corazón, pues sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el se acerca a Dios, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Lea Heb. 11, todo el capítulo.

QUINTO.- Despliegue su bandera. Confiese su fe. Usted ahora es cristiano por la gracia de Dios. Dígalo a los demás. Y es seguro que usted sufrirá persecución, pero Dios lo recompensará dándole la paz y gozo que sobrepasa todo entendimiento (Fil. 4:7). El señor pondrá el gozo de ganar a otros para Él, si usted es fiel en su testimonio. Jesús dijo “A cualquiera, pues, que me confesare delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32). De manera que su responsabilidad hoy es confesar y creer como se expresa en Romanos 10: 9-10. “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. ¡Oh amigo! Hemos hecho todo lo posible en este corto artículo para ayudarle, pero no hay duda de que Dios le ayudará si usted consigue una Biblia y escudriña las escrituras con diligencia, porque en ellas encontrará instrucciones divinas para el camino de la vida eterna. ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?

Neil D. Cameron

lunes, 3 de agosto de 2009

MÁS TARDE NO HABRÁ AJUSTES. ¿Y SI MURIERA HOY? (1)



El leñador se paró al lado de un árbol grande y alto que acababa de cortar, contemplando su trabajo con pesadumbre. El no había hecho ningún esfuerzo por investigar la naturaleza del terreno escondido debajo de los matorrales, y ahora encontraba para su consternación, que el árbol cayó en una angosta y rocosa hondonada que hizo imposible su rescate.

Mientras el árbol estaba en pie, el lañador podía decidir en qué dirección derribarlo; pero una vez cortado de su tronco, hacer un cambio en su posición estaría más allá de su capacidad hacerlo, por mucho que lo deseara.

Amigo mío, se está acercando el día cuando usted desearía ardientemente la oportunidad que es suya en este momento, pero su capacidad de hacer un cambio habrá pasado para siempre, como la del leñador arriba mencionado. Su condición al morir, salvo o perdido, tendrá que quedar decidida hoy para toda la eternidad.

Muchas personas creen erróneamente que la muerte es la aniquilación (el fin de la existencia) cuando en realidad es la separación del alma (la persona real), del cuerpo. En el tiempo cuando este cambio suceda, el alma entrará a su destino eterno, sea de bendición y gozo o tristeza y pesar.

Habrá gran regocijo para aquellos cuyos nombres han sido escritos en el libro de la vida, y profunda tristeza y miseria para aquéllos que han menospreciado o han rechazado el camino de salvación, provisto por el Señor Jesucristo.

Las Escrituras fueron dadas por Dios para nuestra admonición y están llenas de advertencias de que la muerte es el “punto de no regreso” y el fin de nuestro período de prueba. No habrá ningún cambio después que el alma esté separada del cuerpo. En el lugar que el árbol cayere, allí se quedará (Ecc. 11:3).

Si usted está esperando un tiempo más conveniente asegúrese de que nunca llegará, porque Dios nunca se equivoca del tiempo cuando él llama. “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí el día de salvación” (2 Cor. 6:2). “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Heb. 3:15).

Algunos dirán que atenderán a estas cosas cuando la ocasión les sea propicia, pero no quieren molestarse ahora. Permítasenos decir a quienes han leído estas líneas y en consecuencia han recibido el conocimiento de la urgencia de este asunto, que si demoran su decisión y la muerte les alcanza, morirán en sus pecados y tendrán que dar cuenta a Dios de la verdad a su alcance, si no la aceptaron. “El que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, no habrá para él medicina” (Prov. 29:1).

Proximamente la segunda parte...